jueves, 7 de marzo de 2013

130 | Incluso si has nacido para hacer un trabajo, no significa necesariamente que lo hagas de forma segura



Un día vi esta frase en una presentación y se me quedó grabada. Me gusta porque representa muy bien lo que muchas veces ocurre. Porque parece que hay personas que por el hecho de tener una gran habilidad para un trabajo, se supone que lo hacen de forma segura. Y como seguramente sabes o al menos intuyes, eso no es necesariamente así.

En multitud de ocasiones son víctimas de accidentes aquellas personas que tienen mucha  formación y experiencia, aquellas que son la referencia para sus compañeros/as, pero que un día la confianza de pensar que tienen todo bajo control, se vuelve su peor enemigo.

Un ejemplo típico es el de las personas que trabajan en entornos eléctricos. Son trabajadores que no pueden descuidarse nunca, dado que la electricidad ni se ve, ni se oye, ni se huele. Hay que cumplir rigurosamente los protocolos de trabajo y establecer zonas seguras de trabajo aplicando las cinco reglas de oro. Trabajar con equipos adecuados a las tensiones con las que trabajas, y revisado periódicamente para verificar su correcto estado... Puedes estar haciendo eso todos los días, sin embargo un día, en un descuido, ocurre. 

¡Si solo fue un segundo! Si, pero es el tiempo necesario para que suceda.


Te invito a pensar en ello escuchando esta versión de Whatever de Oasis que un coro de niños hizo para una anuncio de Coca Cola.